Visitanos tambien en:

▼

martes, 13 de octubre de 2026

«CAPTURAN al GÜERO y LIBERAN al GÜERO: OPERATIVO FALLIDO deja 4 POLICÍAS MUERTOS TRAS RECULADA de la AUTORIDAD en MORELOS»… eso no lo veremos en «tuits» de Harfuch.


En Totolapan, Morelos, el operativo terminó al revés: las autoridades entraron para llevarse a presuntos delincuentes y acabaron negociando para recuperar a sus propios agentes. Tras bloqueos, vehículos incendiados y la retención de tres ministeriales, los capturados fueron liberados la noche del lunes 12 de octubre. La Fiscalía explicó que privilegió la vida de su personal. El desenlace deja una postal de desafío al Estado: la violencia consiguió torcer el resultado de una intervención policial. 

El hombre identificado en reportes periodísticos como “El Güero del Gym” salió en libertad en medio de esa presión. La precisión importa: Reforma lo identifica como Daniel Vergara, alias “El Sensual”, y reporta su liberación junto con otros tres detenidos; Latinus y Uno TV identifican como José David “N” al presunto objetivo criminal liberado. 

La liberación ocurrió alrededor de las 19:30 a 19:35 horas. Después llegó la explicación institucional: “La vida de nuestro personal es una prioridad”. Proteger a los agentes era indispensable; que sus captores pudieran convertirlos en moneda de cambio exhibe la dimensión del fracaso. El operativo no terminó con el traslado de todos los detenidos ante la autoridad, sino con una negociación bajo presión. 

CARRETERAS CERRADAS, VEHÍCULOS QUEMADOS Y LA AUTORIDAD CONTRA LA PARED

La intervención incluyó cateos en inmuebles presuntamente relacionados con una célula delictiva que opera en el oriente y en Los Altos de Morelos. Tras las detenciones, habitantes y presuntos integrantes del grupo bloquearon accesos e incendiaron patrullas, vehículos particulares y motocicletas para impedir el traslado de los capturados. No fue una inconformidad de banqueta: fue una presión violenta sobre las autoridades y sobre toda la región. 

Los cierres afectaron las conexiones hacia Yecapixtla, Atlatlahucan, Tlayacapan y Oaxtepec. Mientras se exigía la liberación de los detenidos, los vecinos quedaron atrapados entre los bloqueos, el fuego y el miedo. Muchos se resguardaron en sus casas. La disputa por los capturados se convirtió en una emergencia para comunidades enteras. 

Según los registros policiales citados por Reforma, Daniel Vergara aparece señalado como segundo al mando de Júpiter Araujo Bernard, relacionado con grupos identificados como el Cártel del Pacífico, La Empresa y Pueblos Unidos. Son señalamientos policiales, no una sentencia judicial; la contundencia del relato no necesita borrar esa diferencia. 

CUATRO POLICÍAS MUERTOS: EL COSTO QUE NO CABE EN UN COMUNICADO

En medio del despliegue hacia la zona oriente, cuatro policías estatales murieron al accidentarse su patrulla en la autopista México-Cuernavaca, a la altura del entronque con La Pera-Cuautla. Dos fallecieron en el lugar y otros dos posteriormente en hospitales, de acuerdo con el reporte publicado por Reforma.

Las autoridades señalaron que se dirigían a atender la emergencia. Las circunstancias del percance seguían sin esclarecerse: se investigaría cómo ocurrió y si hubo previamente una persecución con civiles armados. Esa posibilidad no puede presentarse como un hecho confirmado ni las muertes como resultado directo de un ataque. 

Además, un integrante de la Agencia de Investigación Criminal resultó herido de bala y permanecía hospitalizado, en condición estable, según los reportes disponibles. Detrás de la fórmula burocrática de “salvaguardar la integridad” hubo agentes retenidos, un herido y cuatro familias enfrentando una pérdida irreversible. 

TAMBIÉN EL TRANSPORTE PÚBLICO QUEDÓ BAJO FUEGO

La violencia alcanzó a una combi de la Ruta 13, que presta servicio hacia Oaxtepec. Cerca de las 20:00 horas fue baleada en Cazahuates, municipio de Tlayacapan. En el lugar se localizaron 12 casquillos percutidos; al cierre del reporte no se informaban personas lesionadas ni detenidos por ese ataque. 

La Fiscalía aseguró que los hechos no quedarán impunes. La promesa tendrá que medirse en investigaciones y resultados, no en el volumen del comunicado. Porque lo documentado hasta ahora no es una demostración de control: es una jornada en la que la violencia presionó, los agentes fueron utilizados para negociar y los detenidos recuperaron la libertad. 

La impunidad no debe darse por consumada judicialmente, pero su sombra ya ocupa el centro de la escena. 

Con información: REFORMA/

No hay comentarios.:

Publicar un comentario

Tu Comentario es VALIOSO: