Visitanos tambien en:

sábado, 19 de septiembre de 2026

«¿NO SIRVEN para NADA?…SIRVEN al NARCO: PERIODISTA se QUEDA CORTO y DEFINE como CARGAS a PAR de CRIMINALES que DESPACHAN IMPUNIDAD desde el GOBIERNO»… multiseñalados por todo y todos.


El periodista Carlos Manuel Juárez, de Elefante Blanco, no describe una falla administrativa menor: coloca al Secretarío General de Gobierno,Hector Joel Villegas,alias El Calabazo y Tomas Gloria Requena,Subsecretario, como lastres políticos del sexenio de Américo Villarreal. 

Carlos Manuel Juárez lo dijo sin necesidad de gritarlo: una de las cargas más pesadas que Américo Villarreal decidió subir a su propio gobierno se llama Secretaría General de Gobierno.

No es una oficina cualquiera. Ahí debería operar la política, desactivarse conflictos, construirse interlocución con colectivos, municipios, grupos sociales y poderes de hecho. Pero el despacho terminó convertido en una sala de espera para los problemas: llegan, se sientan, crecen y salen más grandes.

Al frente está Héctor Joel Villegas González, “El Calabazo”, el hombre de Río Bravo que pasó de administrar un municipio a administrar —al menos en el organigrama— la política interna de Tamaulipas. Y junto a él, como subsecretario y compadre, Tomás Gloria Requena, exalcalde de San Fernando, una figura cuyo nombre no puede separarse de una de las heridas más infames del estado: las fosas clandestinas y la masacre de 2011.

No se trata de una leyenda de sobremesa ni de una ocurrencia de adversarios. Elefante Blanco documentó en su momento que la Fiscalía General de la República mantenía abierta una indagatoria sobre la vinculación de Tomas Gloria Requena con la red de Los Zetas que operaba en San Fernando; en los expedientes aparece la línea sobre una retroexcavadora utilizada para ocultar cuerpos en las fosas donde fueron exhumados oficialmente 193 cadáveres. La investigación no equivale a una sentencia condenatoria, pero sí vuelve políticamente obsceno que un gobierno que presume transformación lo haya colocado a atender asuntos de migración, víctimas y desapariciones en una entidad subcampeona de la barbarie nacional.

Tomás Gloria que suspira nuevamente por ser candidato a la alcaldía de San Fernando, no llegó a la Secretaría General de Gobierno como un funcionario técnico con hoja limpia. Llegó cargando el peso público de haber sido alcalde de San Fernando durante el periodo en que policías municipales colaboraban con Los Zetas en el secuestro de pasajeros de autobuses, posteriormente torturados, asesinados y enterrados en 47 fosas clandestinas. El problema no es sólo que el expediente exista; el problema es que el gobierno decidió sentarlo en la mesa donde acuden familiares de desaparecidos, buscadoras y colectivos que siguen desenterrando lo que otros quisieron tapar.

Y si Gloria Requena encarna el pantano de San Fernando, Villegas encarna la parte más reciente del lodazal: la política del compadrazgo, los contratos y el huachicol como sombra que persigue a Morena en Tamaulipas.

Una muy reciente investigación de N+ Focus documentó que, durante la breve administración de Villegas como alcalde de Río Bravo —de septiembre de 2021 a septiembre de 2022— el municipio entregó cinco contratos por más de 15 millones de pesos a tres empresas vinculadas en el reportaje con la red empresarial de Sergio Carmona, el llamado “Rey del Huachicol”.

Sergio Carmona fue asesinado el 22 de noviembre de 2021. Su nombre quedó profusamente ligado al de Américo Villarreal Anaya, quien reconoció públicamente, en un video, que el empresario era su amigo,fianaciero y casi su cobrador, como admite en video entrevista con Carlos Manuel Juarez,en ese entonces obnubilado por Morena y la Cuarta Transformación

Ésa es la carga de la que habla Juárez: no un par de funcionarios torpes, sino dos personajes que le recuerdan todos los días al gobernador que en Tamaulipas la impunidad también tiene oficina, escolta, presupuesto, nombramiento,patrocinio de la «Viuda del Huachicol», Perla Sharaza Mc Donald de Carmona y quieren mas.

Villegas y Gloria no aparecen como solucionadores de conflictos; aparecen como parte del conflicto. El primero, por los contratos que conectan su administración municipal con el círculo empresarial de Carmona y el crimen organizado.

El segundo igual de permeado por el Cartel del Golfo y con una investigación que jamás debió ser compatible con una subsecretaría encargada de dialogar con víctimas de la violencia criminal. Y ambos, por la decisión política de Américo Villarreal de ponerlos en el corazón de su gobierno de la misma tonada criminal.

La Secretaría General de Gobierno tendría que ser el extintor del gabinete. En el sexenio de Villarreal parece más bien el cuarto donde guardaron la gasolina.

Con información: CARLOS MANUEL JUAREZ/

No hay comentarios.:

Publicar un comentario

Tu Comentario es VALIOSO: