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sábado, 29 de agosto de 2026

«ATINALE al PRECIO ?: DECOMISOS de DROGA EXHIBEN TASACIONES como SI FUERA DINERO NARCO YA en la CAJA REGISTRADORA»…difiere cuando ya va vestida para entrar al mercado de EE.UU


Una camioneta cae con 58.8 kg en Del Rio; una lancha con 1,900 kg se atora frente a Zihuatanejo. El contraste no habla de un narco “inmutable” porque un decomiso sea irrelevante: habla de una cadena que puede perder cargamentos, pero cuya economía sólo se entiende si se distingue el precio de mayoreo del precio de venta al menudeo. 

El ángulo: dos aduanas, dos escalas

La roca Durango: 49 paquetes escondidos en los paneles laterales de una Dodge Durango intentaron cruzar de Ciudad Acuña a Del Rio, Texas. CBP reportó 129.67 libras —58.8 kg— y le colgó una “valoración de calle” de 1.731 millones de dólares. Eso equivale a unos 29,450 dólares por kilo, o 29.45 dólares por gramo. 

La lancha: frente a Zihuatanejo, Semar aseguró 53 bultos con unos 1,900 kg, atribuyó al golpe un valor superior a 400 millones de pesos y dijo que equivalían a más de tres millones de dosis. La aritmética oficial da aproximadamente 210,526 pesos por kilo; si se divide en tres millones de dosis, da cerca de 133 pesos por dosis. 

En otras palabras: la camioneta es el paquete que ya iba vestido para entrar al mercado estadounidense; la lancha es un cargamento de escala logística, todavía en tránsito. Compararlos como si ambos ya estuvieran convertidos en bolsitas de venta es comparar el precio del café verde en puerto con el del espresso servido en Manhattan.

¿Los 400 mdp están sobrevalorados?

Depende de qué estén valuando. Si Semar presenta 400 millones de pesos como ingreso neto que el cártel dejó de embolsarse, sí: es una simplificación demasiado alta y se vende como dinero que el narco tenía ya cobrado.

Ese número no descuenta transporte, protección, corrupción, pérdidas, intermediarios, adulteración, distribución ni el hecho de que el decomiso ocurrió antes de llegar al consumidor final.

Pero como “afectación económica” o valor de referencia de la carga, la cifra no es extravagante: implica unos 210 pesos por gramo de cocaína pura-equivalente antes de cualquier fraccionamiento. Además, está muy por debajo del equivalente minorista de la estimación de CBP en Texas.

TRADUCIDO; el titular de “400 mdp” no mide una caja registradora confiscada; mide una hipótesis de mercado. Las autoridades normalmente eligen el punto de la cadena que hace sonar más fuerte el golpe.

CBP es explícito en el lenguaje: llama a sus 1.7 millones de dólares “street value”, es decir, valor si se vende en la calle. En otro caso de 2025, la propia agencia diferenció alrededor de 300 mil dólares como valor estimado de cocaína de más de 700 mil dólares como valor de calle al venderla por gramo. Eso confirma que “valor” puede cambiar brutalmente según el eslabón elegido.

El verdadero tamaño de la diferencia

Si los 1,900 kg de Guerrero se tasaran usando el mismo múltiplo de CBP en Del Rio —US$29,450 por kg—, darían aproximadamente US$55.96 millones en valor de calle estadounidense. Aun usando un tipo de cambio ilustrativo de 18 pesos por dólar, serían alrededor de 1,007 millones de pesos, más de 2.5 veces el “más de 400 mdp” anunciado.

Eso no convierte automáticamente el anuncio mexicano en falso. Más bien exhibe que usa una base distinta: presumiblemente una valoración de carga en tránsito, no un cálculo de narcomenudeo en Estados Unidos.

La propia cifra de “tres millones de dosis” es reveladora:
1,900,000 gramos dividido en 3,000,000 dosis, igual a 0.63 gramos por dosis.

Es una dosis estadística, no una bolsita real ni una medición de pureza. Sirve para traducir toneladas a impacto social, pero no para reconstruir con precisión las utilidades de una organización criminal.

Matiz sobre la oferta y la lluvia de cocaina

La tesis de abundancia no es caprichosa. La UNODC reportó que la manufactura mundial de cocaína en 2024 era casi cinco veces mayor que una década antes; para 2023, el dato difundido por el organismo apuntaba a un récord de 3,708 toneladas, 34% por encima de 2022. 

En sudamerica la producción de hoja de coca y cocaína está concentrada históricamente en la zona andina.

La zona andina, en sentido geográfico, se refiere a los países atravesados de forma importante por la cordillera de los Andes: Venezuela, Colombia, Ecuador, Perú, Bolivia, Chile y Argentina

Con información: BREITBART/

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