Visitanos tambien en:

jueves, 30 de julio de 2026

«YEICOP se CONSOLIDA como la PIEDRA en el ZAPATO del ALCALDE MORENO‑NARCO de MATAMOROS»… y nos da su versión del incendio de PepSico.

En uno de sus múltiples videos, y desde su perfil en Facebook, Yeicop no está haciendo campaña: está montando un ring improvisado sobre las ruinas chamuscadas de PepsiCo y usando al alcalde de Morena, José Alberto “Beto” Granados —para variar, multiseñalado como aliado del Cártel del Golfo— como costal de boxeo político.

El “terror del gobierno corrupto” se sube al ring

El video arranca como si fuera anuncio de función de barrio en el Mundo Nuevo, pero en realidad es un mitin de campaña disfrazado de reto de box: Yeicop le pone fecha, hora y lugar al alcalde para que se mida “como un verdadero macho”.

No le interesa ganar por puntos, le interesa noquearlo en el único terreno donde Beto no sabe pelear: las cuentas públicas que huelen más a jugo derramado que a obra olímpica y sus narconexos que le tumbaron la visa americana tras 8 largas horas de interrogatorio por parte de autoridades de EE.UU. que pronto lo conducirán a prisión federal de EE.UU.

En segundos, el “terror del gobierno corrupto” pasa de reto físico a acusación frontal: que si 18 millones reportados en el Parque Olímpico pero solo se ve un millón, que si 20 millones en avenidas y apenas 100 mil invertidos.

La pelea que propone no es de guantes, es de facturas: que el alcalde suba al ring con sus contratos y él con sus videos, a ver quién aguanta más rounds sin caerse por corrupción.

Del Parque Olímpico a la bodega incendiada

La narrativa de Yeicop tiene geografía propia: del Parque Olímpico se brinca directo a la bodega de PepsiCo, como si Matamoros fuera un mapa de delitos contables y siniestros “casuales” con olor a cuota.

En su otro video, en plena zona del incendio, monta una escena con un jugo de seis pesos para explicar cómo, según él, se fabrica un incendio a la carta: tiras algo, te vas corriendo y luego todos hacen como que nadie vio nada.

Mientras bomberos y autoridades hablan de unidades quemadas y de causas por “investigar”, y TV Azteca le da cobertura al siniestro de la empresa PepsiCo, propietaria de Sabritas y Pepsi, Yeicop ya tiene su veredicto: “el gobierno corrupto está coludido” y esto huele más a cobro de piso que a cortocircuito.

La empresa puede decir que no hay antecedentes de amenazas ni extorsión y que se quedan en Matamoros, pero Yeicop no está en modo conferencista corporativo, está en modo fiscal de barrio: si hay cuotas, hay complicidades; si hay camiones quemados, alguien está cobrando la factura política, muy coincidente con la versión de Codigo Magenta que repite lo que dice la calle.

Beto Granados: alcalde, villano y sparring

Para Yeicop, Beto Granados no es solo alcalde 2024‑2027, exdiputado local de Morena y figura rodeada de polémicas, entre ellas su pertenencia al grupo criminal que lo llevo al poder con aval del gobernador: es, directamente, el “compadre” que permite todo.

Lo acusa de vivir de clausuras, cuotas y moches, de operar un gobierno que cierra negocios chinos y restaurantes mientras la impunidad atropella ciclistas en Avenida del Niño y deja familias con la cuenta del sepelio.

En sus publicaciones, remata con la misma fórmula: el pueblo tiene “hambre de justicia” y él será quien “les dé justicia este 2027”, como si la presidencia municipal fuera el cinturón de campeón que se gana después de sobrevivir a todos los rounds contra la corrupción institucional.

La paradoja es que, mientras la alcaldía jura estabilidad tras el incendio y las empresas hablan de protocolos, él invoca a figuras como Omar García Harfuch como si fueran segundos de esquina listos para meter orden en un ring plagado de sellos de clausura arrancados y denuncias por meterse donde no lo invitan.

Yeicop: candidato de barrio a punta de videos

Su perfil no se parece al de un político clásico; se parece más al de un cronista de colonia que descubrió que el algoritmo premia el escándalo y el tono de pleito.

No tiene trayectoria institucional amplia, pero tiene lo que muchos alcaldes en crisis desearían: una audiencia que lo sigue cuando se presenta como “único político no coludido” y “próximo presidente de Matamoros” dispuesto a “quitar la corrupción de raíz”.

Su discurso mezcla todo: deporte, boxeo, justicia, atropellamientos, extorsiones, bomba molotov explicada con un jugo y nostalgia por Colosio, todo revuelto en un guiso donde el enemigo siempre es el gobierno municipal actual.

Promete que en 2027‑2030 no habrá clausuras arbitrarias, ni cobro de piso, ni moches, que se podrá emprender libremente y que el deporte será prioridad “de mil maneras”, mientras lanza retos personales al alcalde como si fuera casting público para definir quién aguanta más golpes: el político de Morena o el ciudadano de barrio.

De la bodega quemada al voto de 2027

El incendio de PepsiCo, que oficialmente se investiga y que la empresa intenta encapsular como incidente sin extorsión ni víctimas aun y sin resultados de las pesquisas, Yeicop lo usa como metáfora del modelo Matamoros: si queman camiones, clausuran negocios y liberan influyentes, es porque la corrupción está dentro del gobierno, no afuera.

Cuando dice que él mismo fue víctima de corrupción y que lo llaman loco, ridículo o trastornado, en realidad está construyendo un personaje: el tipo que ya está acostumbrado a que lo golpeen, pero que en 2027 piensa regresar cada golpe convertido en voto.

Su reto de box a Beto Granados, colocado justo encima de la denuncia por las cuentas infladas del Parque Olímpico y de las cuotas que, según él y la bandita, operan detrás del incendio, funciona como resumen brutal de su propuesta de campaña: si el alcalde no puede subir al ring a aclarar números, entonces que se prepare porque el barrio lo va a sacar por nocaut electoral.

En un contexto donde las instituciones hablan con comunicados y él con videos de celular llenos de denuestos y emojis, la pregunta es quién está marcando realmente la agenda en Matamoros: el presidente municipal en su despacho o el “futuro presi” que reta a golpes y narra incendios como si fueran capítulos de una telenovela de corrupción permanente.

Con información: @Hp Yeicop/REDES

No hay comentarios.:

Publicar un comentario

Tu Comentario es VALIOSO: