Visitanos tambien en:

jueves, 21 de mayo de 2026

«CONTRASTE BRUTAL: HAMPON que FINGE de GOBERNADOR CONFRONTA EMPATIA de CONSUL de EE.UU TRAS ATAQUE de GOLFOS-MORENOS a FEDERALES»…evidencia en su contra es igual de brutal.


El contraste es brutal: mientras Mary Virginia Hantsch, cónsul de Estados Unidos en Matamoros , habla de “dolor” y deja claro que su gobierno monitorea la investigación por el reciente ataque en Matamoros que dejó muerto un agente del servicio de protección federal mexicano que protegía instalaciones,asi como otros mas heridos, el gobernador de Morena ,Américo Villarreal ,se refugia en tecnicismos y negaciones para minimizar un crimen que implica directamente a estructuras que deberían proteger al consulado y, por extensión, la relación bilateral de seguridad.

El gobernador del “no pasa nada”

Américo Villarreal arranca con la línea de defensa clásica del político cercado: “de manera oficial no ha habido comunicación del Consulado de Estados Unidos en Matamoros con el gobierno de Tamaulipas”. No lamenta el ataque, no se indigna por el federal asesinado, no menciona al grupo criminal señalado, que por cierto es su socio politico-criminal y del alcalde Alberto Granados, se planta en la zona confortable de la “falta de oficio”.

Luego remata: “Nosotros no tenemos nada de ninguna condición oficial, supimos de una declaración de la cónsul en relación de que lamentaba los hechos del agente que había perdido la vida, pero sin ninguna otra consideración… no ha habido ninguna circunstancia oficial”. 

Es decir, reconoce que la cónsul sí habló, sí lamentó, sí se posicionó; pero como no llegó el bendito oficio con membrete y sello húmedo, decide comportarse como si el problema diplomático y de seguridad no existiera.

Cuando agrega que “sería totalmente respetable” que el Consulado implementara otras medidas de seguridad, en realidad está admitiendo dos cosas: uno, que el ataque pegó directo a la zona de influencia consular; y dos, que el Estado que él encabeza no garantiza nada, por eso “respeta” que los estadounidenses se protejan solos. Pero aun así insiste en la coartada burocrática: si no hay nota verbal, no hay problema político.

El truco narrativo: no fue contra el consulado, fue en la calle

Villarreal intenta desactivar la gravedad del ataque con una frase clave: “Máxime que como el hecho se ha venido comunicando, no estaba derivado ni siquiera en el lugar del Consulado, estaba en una parte de la vía pública de Matamoros a la hora que estos elementos regresaban a descansar luego de su turno”.

Es el truco clásico: si la balacera no fue literalmente sobre la puerta del consulado, entonces no es un ataque contra intereses estadounidenses, sino un “incidente” en la vía pública. El detalle que omite deliberadamente es que el elemento asesinado era del Servicio de Protección Federal asignado al resguardo de las instalaciones consulares, es decir, su trabajo era precisamente proteger al consulado. El blanco no era un peatón cualquiera: era parte del escudo de seguridad de Estados Unidos en Matamoros.

Después, se esconde detrás del guion de siempre: fue “derivado de un evento de tránsito” y hubo una “persecución” que terminó en saldo rojo. El eufemismo intenta normalizar el hecho como si se tratara de una riña de tráfico que “se salió de control”, cuando ya se ha apuntado hacia los «junior» del lider criminal de la facción Escorpión del Cártel del Golfo,Alfredo Cardenas,alias El “Contador” como generadores de violencia y presuntos responsables.

La cónsul: dolor, condena y vigilancia activa

La cónsul en Matamoros, Mary Virginia Hantsch, no se refugia en tecnicismos: salio a condenar públicamente la muerte del elemento federal asignado a la protección del consulado y expresa sus condolencias. Su mensaje subraya el dolor por la pérdida y deja claro que el gobierno de Estados Unidos da seguimiento cercano a la investigación del ataque.

Mientras el gobernador juega a que “no hay comunicación oficial”, el consulado hace exactamente lo contrario: comunica, posiciona, presiona y marca territorio sobre la investigación, pues el gobierno estadounidense está monitoreando la pesquisa, una forma elegante de decirle a las autoridades mexicanas: esta vez no va a maquillar el caso el gobernador como en otros episodios donde han diluido la responsabilidad protituyendose con el grupo criminal para resolver sin resolver nada.

Este contraste es demoledor: la diplomática lamenta, condena, exige y vigila; el gobernador niega, matiza, justifica y se protege detrás de formalismos para no reconocer que el ataque exhibe el nivel de penetración criminal en la frontera tamaulipeca de la que es párte,la mas peligrosa.

Y no solo en Matamoros,pues igual ocurre en Reynosa

El guion de siempre: refuerzos, coordinación y promesas

Villarreal presume la llegada de “más de 100 elementos federales” a Matamoros y habla de un “trabajo conjunto” con Ejército, Guardia Nacional y el reforzamiento de la Policía Federal en la franja fronteriza. 

Es el catálogo clásico de frases vacías después de cada masacre, emboscada o ataque a fuerzas de seguridad: nunca faltan “operativos”, “coordinación” y “refuerzo de presencia”.

Dice que “ya hay avances de la Fiscalía” ,donde por cierto tiene instalado a Jesus Eduardo Govea con todo y curricula manchada, pues que detenido en 2002 por precisamente servir a esa faccion del Cartel del Golfo de Matamoros.

Americo cuyo padre que tambien fue gobernador (1987-1993) y tambien fue involucrado con los fundadores del Cartel en una época donde no habia «Twitter,ni X», señala que esperarán las condiciones para comunicarlos a los medios “y no entorpecer las investigaciones”. 

Esa línea, repetida en el caso Julio Almanza,aun impune y quien por cierto antes de morir hizo señalamientos contra el propio gobernador,la ha repetido hasta el cansancio y suele significar justo lo contrario: se administra la información para no tocar intereses políticos, económicos o criminales cercanos al poder estatal. 

Más cuando hay antecedentes de ataques atribuidos al entorno de los hijos del “Contador” Moreno y del grupo Escorpión, donde la narrativa oficial ha oscilado entre la minimización y la protección de nombres incómodos.

Mientras tanto, del lado estadounidense la señal es diametralmente opuesta: el gobierno federal de Estados Unidos declara que está monitoreando la investigación del ataque contra policías federales asignados al consulado, mandando el mensaje de que este asunto no se quedará en la carpeta empolvada de una fiscalía local.

Américo: primero la imagen, luego la verdad

En la declaración del gobernador hay un patrón clarísimo: todo está diseñado para proteger la imagen del gobierno estatal y minimizar el costo político del ataque, no para proteger la verdad ni la justicia.

  • Niega “comunicación oficial” para sugerir que el consulado no está presionando realmente, cuando en los hechos Estados Unidos ya reconoce el ataque, lamenta la muerte y anuncia seguimiento a la investigación.
  • Insiste en que no fue en el consulado, sino “en la vía pública”, como si eso desactivara el carácter político y diplomático del crimen.
  • Reduce la agresión a una consecuencia de un “evento de tránsito”, intentando presentar una emboscada contra personal de seguridad como si fuera un choque mal resuelto.
  • Se refugia en la promesa de “avances de la Fiscalía” sin mencionar líneas de investigación serias hacia los grupos criminales ya señalados por otros reportes.

Frente a ese guion defensivo, la cónsul aparece como la figura que rompe el silencio y exhibe, con su sola declaración pública, la incomodidad que el gobernador intenta ocultar. Ella no necesita alegar “falta de comunicación oficial” para sentir y expresar que uno de los guardianes del consulado fue asesinado en un contexto de violencia donde el Estado mexicano sigue mostrando una incapacidad —cuando no una falta de voluntad— para contener a los grupos que mandan en la calle.

Con informacion: HoyTamaulipas/

No hay comentarios.:

Publicar un comentario

Tu Comentario es VALIOSO: