Son “fugas” de dinero como cuando se te “pierden” 20 pesos en el pantalón… nada más que aquí se esfumaron 387 millones 407 mil pesos y los alcaldes juran que no saben dónde quedaron.
El tamaño del boquete
- La ASF detectó inconsistencias por 387 millones 407 mil pesos en 24 municipios de Tamaulipas, en el cierre de la Cuenta Pública 2024.
- El monto pendiente por aclarar en todo el estado es de 391 millones 14 mil 100 pesos, y de ese pastel, casi todo el bocado se lo tragan los municipios: 387.4 millones.
- No es “error administrativo”: la ASF habla de obras inconclusas, falta de comprobación documental, contratos cojos y vacío absoluto en los registros contables del gasto federalizado.
Aquí no hay fuga, hay saqueo con acta de entrega–recepción.
Cómo operó el “truco”
La película se repite municipio tras municipio:
- Obra pública fantasma o coja: pavimentaciones sin sustento, pozos “profundos” que nadie ve, centros culturales que sólo existen en el papel.
- Sin papeles, no hay delito… creen: no hay pruebas de laboratorio, ni evidencia fotográfica, ni inventarios, ni estados de cuenta, ni pólizas contables; simplemente desaparece el rastro del dinero.
- Contabilidad en modo cavernícola: la ASF remarca la ausencia de registros contables y presupuestales que deberían decir en qué se gastó cada peso federal.
Es el método clásico del robo fino: si no hay expediente, no hay responsable; y si no hay responsable, el dinero se convierte mágicamente en “observación pendiente de solventar”.
Los campeones del desorden
Estos municipios no son “irregulares”: son manual vivo de cómo vaciar cajas públicas.
- Soto la Marina: 67.4 millones de pesos observados; prácticamente un agujero negro presupuestal.
- Abasolo: 54.3 millones por no entregar registros contables ni presupuestales de enero a septiembre de 2024.
- Jaumave: más de 50 millones por aclarar; sólo la Tesorería Municipal dejó 41.3 millones sin justificar “ni un solo peso”.
- Padilla: 38.7 millones observados, todo por participaciones federales sin documentación de destino.
- Tampico: 37 millones en la mira; obras que no acreditan nada más que la habilidad para facturar.
- San Nicolás: 33.7 millones; el presupuesto como caja chica, versión municipal.
- Tula: 28.2 millones con ausencia de contratos, omisiones contables y obras deficientes.
- González: 18.2 millones, con tres pliegos de observaciones por falta total de registros del gasto federalizado.
Y de pilón, Matamoros, El Mante y San Fernando aportan millones más en pavimentaciones dudosas, renta de maquinaria sin evidencia y obras de alumbrado rural sin expediente completo.
No fueron errores, fueron decisiones
La ASF lo amarra con nombre y apellido del dinero:
- Los recursos vienen de FAISMUN y FORTAMUN, fondos para infraestructura social y fortalecimiento municipal, es decir, agua, drenaje, calles y servicios básicos.
- Al no comprobar el gasto, se configura probable daño a la Hacienda Pública Federal, y los municipios tendrán que aclarar o devolver el dinero a la Federación.
- Jaumave, por ejemplo, pagó seis obras con FAISMUN 2024 por 7.5 millones que ni terminadas estaban ni operaban; pozos y un centro cultural que huelen más a coartada que a servicio público.
Traducido: tomaron dinero etiquetado para la gente y lo convirtieron en un hoyo contable de lujo.
Colofón: la “fuga” que huele a atraco
Cuando 24 alcaldías dejan casi 390 millones sin aclarar, no estamos frente a una gotera, sino frente a una tubería perforada a propósito.
Mientras los informes hablan de “inconsistencias” y “observaciones”, en el mundo real eso se llama así, sin tecnicismos: robo con facturas, contratos incompletos y contabilidad desaparecida.
Con información de: MILENIO/ NOTICIERO DE VICTORIA/

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