Tras la detención de Jesús Rivera Aguirre, alias “El Gordo Chuy”, presunto líder del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG) en Zacapu, Michoacán, sujetos armados atacaron a balazos la base de la Guardia Nacional (GN) en ese municipio, sin que se registrara una sola detención en respuesta.
De acuerdo con la indagatoria federal (FGR), el 25 de febrero elementos de la GN establecidos en las instalaciones que ocupan el Cuartel Regional Zacapu, localizado sobre la avenida de Las Rosas, carretera Zacapu-Villa Jiménez, fueron agredidos por civiles armados, que previamente se exhibieron sin recato,como se advierte en video.
“Causaron daños por proyectiles de arma de fuego a nueve vehículos oficiales, muros, ventanas, puertas y cortinas metálicas de dichas instalaciones”, detalló la institución.
Toma policía de Michoacán control de Zacapu
Luego de la captura de “Don Chuy” o “El Gordo Chuy”, elementos de la Secretaría de Seguridad Pública (SSP) de Michoacán relevaron a la Policía Municipal de Zacapu tras acusaciones de nexos con el crimen organizado.
Este episodio no es un hecho aislado, sino un síntoma de tensiones estructurales que requieren análisis multifocal:
1. Poder reactivo del CJNG como estrategia de control territorial
El ataque armado contra instalaciones federales (con 9 vehículos dañados y estructuras impactadas) funciona como mecanismo de disuasión:
- Demuestra capacidad operativa inmediata tras pérdida de liderazgo que inmediatamente fue recompuesto
- Busca desestabilizar la percepción de autoridad estatal
- Refleja protocolos de retaliación rápida para mantener cohesión criminal
2. Infiltración institucional como factor habilitador
La sustitución de la policía municipal por estatales evidencia:
Elemento | Implicación |
---|---|
Acusaciones de protección a “El Gordo Chuy” | Redes de complicidad operativa |
Videos de agresiones con insignias estatales | Posible cooptación de fuerzas de seguridad |
Revisión programada en otros municipios | Sistema extendido de corrupción |
3. Impacto psicosocial en la población
La paralización civil del 26 de febrero (cierre de negocios y escuelas) contrasta con la “normalidad” del día siguiente, mostrando:
- Adaptación cíclica a la violencia
- Mecanismos comunitarios de resiliencia forzada
- Fractura del tejido social por mimetización del conflicto
4. Desafíos operativos en la estrategia de seguridad
La reunión de inteligencia programada en Apatzingán sugiere:
- Limitaciones en el intercambio interinstitucional de información
- Necesidad de reconfigurar tácticas ante nuevas modalidades delictivas
- Riesgo de escalada al mencionar “otros objetivos” pendientes
Este episodio sintetiza la paradoja michoacana: acciones contra líderes criminales generan respuestas de sobra conocidas y que exponen vulnerabilidades sistémicas que no preludiaron el inminente e impune ataque .
La sustitución policial, aunque necesaria, plantea interrogantes sobre la sostenibilidad de un modelo que repite vicios y requiere constantes intervenciones exógenas, mientras persisten factores endógenos de corrupción.
Con información: ELNORTE/
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