Entre el “mira no queremos que énvien petroleo alla” que se infiere como una orden con cara de sugerencia geopolítica, Trump la volvió a hacer de diplomático alfa. Desde el Air Force One, con el ego flotando a 10 mil metros de altura, presumió que Claudia Sheinbaum «ya no esta enviando petróleo a Cuba».
Dicho de otra manera, mientras la Presidenta obedecia sin chistar ,en publico aun seguía enmascarando el origen de la suspensión del envío de crudo a Cuba, haciendo declaraciones insistentes de «decisiones soberanas de pemex y el gobierno» ,que ya quedaron descartadas ante el gran poder de persuasión de Trump que ya nos dijo que México dejó de surtirle gasolina al sueño húmedo del castrismo.
“Ella fue muy buena”, dijo el magnate que sabe sobradamente que el poder ni se comparte,ni se comporta,solo se ejerce. Y así, bajo el tradicional protocolo del “flojita y cooperando”, la Presidenta mexicana terminó apareciendo en la narrativa trumpista como la funcionaria ejemplar: eficiente, obediente y con la gasolina de los bidones del bienestar en pausa para mantener contento al vecino del norte,o al menos no enojado contra Mexico.
En dos llamadas telefónicas —esas donde uno «dialoga» y el otro dicta— se selló la cortesía: Washington lo presenta como un simple «no queremos» y en la Ciudad de México se entiende haciendo berrinche,pero no en publico. Cuba se queda sin crudo y Trump se queda con la foto política.
El republicano, de paso, decretó sanciones contra quien ose llenar el tanque de La Habana. Todo envuelto en su discurso de “seguridad nacional”.
Mientras tanto, a Sheinbaum le toca explicar que su decisión que dijo soberana ,en realidad fue una instrucción sellada con una sonrisa incómoda por teléfono y que al mismo tiempo la llama una mujer maravillosa.
De pronto, el horror tiene nombre, rostro y parentesco. De pronto, Mario Delgado,el mas alto funcionario de la Secretaria de Educación Publica (SEP) con sonrisa de conferencia, siente en carne viva lo que millones llevan años arrastrando en silencio: esa mezcla de rabia, impotencia y vacío que deja una muerte absurda, gratuita, impune.
Ayer, Mario Delgado habló de “profunda consternación, indignación y tristeza” por el asesinato de su tía y su prima en Colima. Y claro, cómo no sentirlo. Cómo no quebrarse cuando la sangre duele porque tiene apellido propio.
«Durante toda mi infancia mi tía Queña, como le decíamos de cariño, me preparó mi pastel de cumpleaños. Así se ganaba la vida, trabajando duro, vendiendo ricos pasteles y comida colimense como solo ella sabía prepararla»….Mario Delgado.
«Ya está con mis abuelos y con mi padre, su hermano consentido. Abrazo con mucho cariño y solidaridad a mis tíos, tías, primas, primos, sobrinos y en especial a mi primo Alex. Estamos seguros que se esclarecerá el caso y se hará justicia. QEPD».
Las familiares de Delgado fueron asesinadas a balazos la madrugada de ayer al interior de un domicilio ubicado en la Colonia Placetas, en la capital de Colima, entidad gobernada por Morena y que encabeza las tasas de víctimas de homicidio doloso a nivel nacional.
El ataque a las mujeres ocurrió alrededor de las 5:00 horas, en una vivienda situada entre las calles Río Salado y Fray Pedro de Gante, de acuerdo con reportes policiales y versiones difundidas en fuentes locales.
Las víctimas fueron identificadas como María Eugenia «Geña» Delgado y su hija Sheila Amezcua Delgado. Ambas hacían pasteles.
De acuerdo con la información preliminar, personas armadas irrumpieron en el inmueble y dispararon directamente contra las dos mujeres, para después huir.
Con empatia por las victimas
Pero valdría preguntarse —sin hipocresías ni discursos de condolencia—: ¿dónde estaba la indignación del hombre cuyo nombre es materia de investigación federal en EE.UU, cuando las cifras eran solo números fríos en los informes del Secretariado Ejecutivo? ¿Dónde cuando las madres buscaban a sus hijas entre fosas, o cuando los hombres armados convertían comunidades enteras en cementerios anónimos con licencia para matar?
El poder, ese animal que suele mirar desde arriba, ahora probó la pólvora de un país que ardió hace rato. Y no hay pastel ni recuerdo de infancia que alcance para endulzar la amargura que provoca descubrir que la barbarie, esa que el Estado prometió frenar, creció alimentada por sus omisiones, sus pactos, su silencio.
Ojalá la justicia llegue. Pero más allá del apellido Delgado o del cargo ministerial, ojalá llegue también para las miles de familias que no tienen voceros ni comunicados de prensa. Que no conocen la “solidaridad institucional”, solo la pesadilla de ser estadística.
Que esta tragedia duela en todos —y de una vez por todas, se entienda—: lo que hoy siente el poder es lo que el país siente todos los días.
En Sinaloa la misma guerra,la de hace 16 meses completos,510 dias, 72 semanas con 10 dias o 12,244 horas,desatada por bandos de la misma banda, pero provocada por una primera traición del Gobernador de Morena Ruben Rocha Moya a Melesio Cuen y luego los Chapitos al Mayo Zambada, siguió ayer como si no hubieran llegado 1,600 militares que se suman a los mas de 10 mil del reforzamiento histórico: la agenda de violencia la marca el Cártel de Sinaloa y el Estado sólo alcanza a ir a poner el cordón amarillo cuando ya pasó la balacera.
Ayer: otro muerto, otros heridos, mismo guion
En plena tarde, en la colonia Pemex de Culiacán, un comando entró a un expendio de cerveza, rafagueó al despachador de 55 años y dejó a otros dos hombres heridos, para luego largarse sin prisa existencial.
El Ejército y la Policía llegaron después, aseguraron la zona, levantaron casquillos y se retiraron, como si el operativo fuera nomás de limpieza de escena, no de control territorial.
Dos ejércitos, un solo territorio
Mientras la Sedena presume despliegues históricos y el gobierno federal mandaba otros mil 600 soldados “de refuerzo” a Culiacán y Mazatlán, los levantones, ejecutados y robos de vehículos siguen a ritmo de industria establecida dejando otro ejercito de victimas.
Lo de ayer en la Pemex es la muestra de rutina: el Cártel de Sinaloa define horarios, zonas y calibres, y la famosa “estrategia de seguridad” sólo atina a llegar después a “resguardar el área”.
El gobierno presume músculo, pero baila al son que le tocan y además baila mal: se mueve cuando el narco ya cambió de pista, de colonia y de víctimas.
Empresarios afligidos con el fracaso
Pero los empresarios de Sinaloa ya no suplican, meten pliego petitorio: le exigen a los tres niveles de gobierno una respuesta inmediata, coordinada y eficaz que baje la violencia de lo abstracto a resultados visibles en la calle.
Ponen sobre la mesa que quieren acciones claras, estrategia integral y que, mínimo, se note que alguien está intentando restablecer la confianza ciudadana y el Estado de Derecho, no sólo administrando el miedo como si fuera clima.
La normalización del desastre
Un expendio, un despachador ejecutado, dos heridos y otro operativo tardío ya no se viven como noticia excepcional, sino como el parte diario de una guerra que nadie se atreve a nombrar así en los discursos oficiales.
Sinaloa siempre amanece con más soldados, pero se duerme con el mismo o peor nivel de inseguridad y llamarlofracaso es mas que una obligación del periodismo de denuncia.
Reynosa y todo Tamaulipas,no solo apesta a gasolina contrabandeaba, tambien a otro combustible que ha empoderado al Cartel del Golfo imponiéndo el midedo como herramienta para obtener el dinero de la renta mensual que desde Jalisco exige el lider Cesar Morfin Morfin,alias «primito» ,via el ex-militar Mario Guitian Rosas,alias La Chispa,un impuesto paralelo para toda actividad productiva de aquellos que si se soban el lomo y que termina lavado con cloro en negocios con fachada decente que no aguantan la mínima esculcada.
En Reynosa,donde todo pasa sin que nada pase y lastimosamente hacer la valer la ley contra La Chispa,es algo que se resiste a pasar porque simple y llanamente ,Morena y el gobernador Villarreal Anaya desde hace tres años le repavimentó las calles con impunidad mientras el nos pintaba las banquetas de moral institucional, los mismos animales con los que cenaba, son los mismos que soltó en esta jungla de asfalto.
Aunque lo que pasa en Tamaulipas ya no lo cuenta Hector de Mauleon en El Universal,ni Ricardo Aleman en La Otra Opinion o el periodismo incómodo de ValorTamaulipeco. Lo cuenta el fastidio colectivo, las redes llenas de ciudadanos con los tanates ya tostados del cinismo. El “valor Tamaulipeco” ahora está en el pueblo, no en los titulares.
Y el santo patrón del desorden tiene nombre: Mario Guitián Rosas, alias “La Chispa”. Exmilitar,ahora empresario del mal. Operador criminal estrella del Cártel del Golfo del «Primito y el Comandante Mono», socio del miedo y benefactor de campañas políticas con olor a azufre.
Se vende como emprendedor, pero su modelo de negocio empieza previo levanton con una pistola en la mesa,un contrato firmado a punta de amenazas de «pagas o te mueres» y aun asi termina con «te mueres» ,cuando acusas en video y públicamente al lugarteniente golfo el fiscal de justicia como quienes te van a matar.
Guitián es el lugarteniente de Los Metros, subordinado de “El Primito” ,sancionado por el Tesoro de EE. UU. por tráfico de huachicol y fentanilo. Pero en la práctica, el tipo manda más que el propio Estado. Si se mueve un taxi, si arranca una obra o si se levanta un trago en Reynosa, alguien ya dejó su diezmo en el altar de “La Chispa”.
La Fiscalía de Justicia parece su departamento de Recursos Humanos. Agentes visitando sus talleres, no para catear (salvo que sea por órdenes suyas), sino para cobrar sobresueldos. Investigadores que desaparecen denuncias como si fueran documentos reciclables. Cada fiscalía, cada comando, cada escritorio con aire acondicionado sirve para garantizar que el negocio siga corriendo como reloj suizo.
Y mientras tanto, el gobernador, bien gracias. Sacando comunicados tibios, hablando de avances en seguridad y fingiendo que no sabe quién es el tipo que financió las campañas de Morena movilizando estructuras, organizó los sindicatos y controla las plataformas de transporte a las que el les otorga concesiones.
Por eso decir “¿se va a seguir haciendo pendejo?” no es ofensa con palabras para el gobernador que ofende con sus acciones. Es precisión quirúrgica, casi diagnóstico politico del facultativo de la medicina que iba sanar Tamaulipas.
Porque cuando la complicidad se viste de institucionalidad, el insulto es quedarse callado.
En Reynosa, los hornos de la Funeraria “Jardín de Rosas” jamás se enfrían; los trabajadores sindicales actúan como milicia; y las plataformas de transporte son cajeros automáticos para el crimen. Todo opera bajo un lema: “La impunidad no se improvisa, se administra”.
Mientras tanto, el poder político posa sonriente. Las fotos de la Chispa con figuras nacionales en medio de cenas cuestionadas por la prensa nacional,son trofeos, no coincidencias. Como si el dinero de la sangre también mereciera su filtro de Instagram gubernamental.
Pero hay algo que ni los sicarios ni el gobernador huamnista comprende: cada vez que el pueblo decide no agachar la cabeza, el castillo de corrupción tiembla. “La Chispa” teme al silencio que precede a la rebelión. Teme al hartazgo de los que ya no le deben nada.
Así que, gobernador, la pregunta es sencilla y brutal: ¿Va a seguir jugando al ingenuo institucional corrupto ? ¿O va a entender que en Reynosa ya no caben los políticos que confunden prudencia con cobardía?
Porque usted, señor Villarreal, no necesita que lo insulten. Con sus actos —o su inacción— ya se ofendió solito.
La riqueza obtenida no aguanta un escrutinio federal
Es el “inventario de la riqueza putrida del Limones tamaulipeco, el Botox Michoacano” parte del emporio de “La Chispa”:
Rubro
Nombre / Marca
Giro declarado o funcionalidad
Funeraria / crematorio
Jardín de Rosas
Manejo de cadáveres, cremaciones, posible uso para ocultar homicidios y desapariciones.
Seguridad privada
CABIEX Seguridad
Empresa de “seguridad”, potencial fachada para control territorial y logística criminal.
Seguridad privada
Falcón System Seguridad
Similar a CABIEX, seguridad como cobertura para operaciones de vigilancia y protección de intereses del cártel.
App de transporte
Plataforma VAIA
Control de una app de movilidad local, cobro de cuotas a choferes y dueños de unidades, posible lavado de dinero.
Transporte / taxis
Base Taxis Zodiac
Base de taxis bajo control de su red, cobro de piso y control de rutas.
Transporte / taxis
Base Taxis VIP
Esquema de taxis “ejecutivo” sujeto a extorsión y control de permisos.
Transporte / taxis
Taxis Rosas
Otra marca de taxis ligada a su estructura, con cobro de cuota a choferes y dueños.
Purificadora de agua
Purificadora VIP
Negocio de agua purificada usado como fachada comercial y flujo de efectivo.
Taller mecánico
Taller Treviño
Centro de operaciones en colonias Almaguer, Narciso Mendoza, Voluntad y Trabajo, logística y reunión de operadores.
Taller / llantas
Taller LLANTIRES
Taller de llantas y mecánica, otra cara legal para mover recursos y vehículos.
Transporte pesado
Tractoservicios
Servicios a tractocamiones, posible apoyo a trasiego y movimiento de cargas ilícitas.
Lavado de autos
Múltiples carwash en Reynosa
Lavado de dinero literal y figurado, flujo constante de efectivo “justificado”.
Antros / palapas
Palapa Anamar
Punto de reunión, fiesta y negocios, útil para lavado y acuerdos criminales.
Antros / palapas
Palapa Los Primos
Espacio de ocio usado como fachada y punto de control social.
Table dance
Watch Me
Centro nocturno ligado a explotación sexual, posible trata y lavado.
Table dance
Jetset Men Table
Table dance donde se denuncia explotación sexual de menores de edad.